En 1897, mediante elecciones fraudulentas, es elegido Presidente de la República el candidato oficialista Ignacio Andrade con el apoyo de Joaquín Crespo.
El triunfo electoral de Andrade se produjo dentro de un tenso clima político. Su contrincante el general José Manuel Hernández alias "el Mocho" del Partido Liberal Nacionalista, no reconoció el resultado de los comicios y se alzó en armas con miembros del movimiento denominado la Revolución de Queipa.
Durante la breve gestión administrativa de Andrade se sucedieron los movimientos insurreccionales, las dificultades económicas y una epidemia de viruela. Finalmente, fue derrocado el 19 de octubre de 1899 por Cipriano Castro y la Revolución Liberal Restauradora.