"Lamentablemente el racismo es un viejo conocido para nosotros, estamos pronto a cumplir 200 años de vida republicana y todavía, en cierta forma, las consideraciones peyorativas, apelando a la etnicidad, son un elemento recurrente al momento de descalificar al otro", así lo indicó el psicólogo y antropólogo Gabriel Calderón.
Para el especialista, este comportamiento no es más que el producto del poder mal empleado, pues estas atribuciones de valor (palabras racistas) se dan en una sociedad desigual, lo que implica una competencia de los diferentes grupos que la conforman en función de tratar llegar a la cúspide o élite.
"Hay casos en los que sí, se podría decir, hay un entorno que puede enseñar a ser no solamente discriminador, sino también, a generar estas asociaciones de valor en términos peyorativos para los "grupos en desventaja", explicó.
El psicólogo aseveró que "aquí podemos ver el choque tradicional de la violencia, precisamente de alguien que ha sido socializado en un entorno en donde son obvias las distinciones de carácter genotípico, es decir, rasgos físicos diferentes; además de adjudicar cierto tipo de valor".
Advirtió que "estos grupos en desventaja han ido revirtiendo esta situación y han generado su propia autoestima, pero es un proceso poco guiado desde alguien que planifica construir una sociedad integradora".
"Esto ha sucedido por espontaneidad, este el momento preciso de darles las armas porque precisamente en esa especie de movimiento autoafirmativo, se llega a copiar o asumir también elementos de violencia del grupo tradicionalmente de poder", finalizó.
Comentarios
Estamos viviendo tiempos brillantes donde este tipo de desigualdad esta siendo superado, con la conciencia. ha pero en la sociedad de oligarcas esta intacto el racimos, y la clase media para sentirse a la altura de está clase lo practica. pero en el pueblo llano todos somos iguales.
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